Desarrollo web y apps híbridas

Desarrollo con tecnología web: webs, aplicaciones web y apps híbridas para Android e iPhone a medida. Antes de programar, analizamos tu proceso y automatizamos lo que compensa.

Ficha del servicio

Modalidad
Desarrollo web y de apps por fases, precedido del análisis del proceso
Duración típica
De 4 a 12 semanas en webs y apps; de 2 a 8 por proceso automatizado
Entregables
Análisis del proceso, web o app híbrida a medida, publicación en Google Play y App Store si hay app, integraciones y manual de operación
Para quién
Empresas que necesitan una web, una app o una herramienta propia, o tienen tareas repetitivas de alto volumen

Desarrollamos con tecnología web: webs corporativas, aplicaciones web, áreas privadas para tus clientes y paneles internos para tu equipo. Usamos estándares abiertos que funcionan en cualquier navegador y dispositivo, con arquitectura headless cuando el contenido tiene que servir a varios canales, rápidas en un móvil con mala cobertura, documentadas para que tu equipo pueda mantenerlas sin depender de nosotros y con la seguridad incorporada desde el primer día. Primero entendemos para qué la vas a usar y después elegimos la tecnología, no al revés.

Cuando la herramienta tiene que vivir en el teléfono, desarrollamos apps híbridas para Android e iPhone. Se programan una sola vez con tecnología web y se publican en Google Play y App Store como cualquier otra app: tu cliente o tu equipo la instala desde la tienda de siempre. Pueden usar las funciones del teléfono que suele necesitar una empresa —cámara, ubicación, notificaciones, trabajo sin conexión— y cuestan bastante menos de desarrollar y mantener que dos apps nativas por separado. No sirven para todo: en juegos, gráficos 3D exigentes o procesado de audio y vídeo en tiempo real recomendamos una app nativa, y te lo diremos en el análisis.

Antes de programar, analizamos el proceso que la web o la app va a sostener. Mapeamos cómo trabaja hoy tu equipo —quién hace qué, con qué sistema y cuánto tarda cada caso— y de ahí sale la primera decisión, que a veces es incómoda: hay pasos que sobran y procesos que todavía no merecen automatizarse. Rediseñar antes de desarrollar o automatizar evita pagar por acelerar un proceso mal planteado.

Después repartimos el trabajo. La IA se queda con lo que no tiene reglas fijas: leer un documento, clasificar un correo, extraer datos de un formato irregular, preparar un borrador. Lo que sí tiene reglas —mover un dato entre sistemas, disparar un aviso, calcular, comprobar— va con automatización tradicional o con una integración entre dos herramientas que ya pagas: más barata, más rápida y sin margen de error. No todo proceso merece un agente de IA.

Nos integramos con lo que ya usas: ERP y CRM con API, correo, hojas de cálculo y gestores documentales. Cuando un sistema no expone API, la vía es la que admita —exportaciones programadas, acceso a la base de datos, una carpeta vigilada— y eso se comprueba en el análisis, antes de comprometer nada. No prometemos integrar cualquier sistema.

Cada automatización deja registro de qué recibió, qué decidió y con qué datos, consultable meses después. Las decisiones que afectan a un cliente, a un cobro o a un dato personal pasan por una persona antes de ejecutarse: la IA prepara, alguien aprueba. Es también lo que tendrás que poder demostrar el día que te lo pregunten en una auditoría.

Y empezamos por un proceso, medido antes y después —tiempo por caso, volumen y errores—, para que la decisión de ampliar se tome con datos. Si ese primer proceso no devuelve lo que costó, te lo diremos. Te entregamos el proceso funcionando y el manual para operarlo, incluido qué hacer cuando el modelo se equivoca —porque se equivocará—. Un proceso automatizado que nadie sabe parar es un riesgo, no una mejora.

Qué incluye

  1. Webs y aplicaciones web a medida
  2. Apps híbridas para Android e iPhone
  3. Análisis y automatización del proceso
  4. Integración con tus sistemas

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué es una app híbrida?

    Una app que se programa una sola vez con tecnología web y se empaqueta para Android y para iPhone. Tus usuarios la descargan desde Google Play o App Store y la usan como cualquier otra app; tú mantienes un único código en lugar de dos.

  • ¿Puede usar la cámara, la ubicación o las notificaciones?

    Sí. Una app híbrida accede a las funciones del teléfono que suele necesitar una empresa: cámara, ubicación, notificaciones, almacenamiento en el dispositivo y trabajo sin conexión. Si tu caso necesita algo más específico, lo comprobamos en el análisis antes de comprometer nada.

  • ¿Cuándo no conviene una app híbrida?

    Cuando la app vive del rendimiento gráfico o del hardware: juegos, gráficos 3D exigentes, procesado de audio o vídeo en tiempo real, o funciones del sistema recién publicadas. En esos casos recomendamos una app nativa, y te lo decimos antes de empezar.

  • ¿Quién publica la app en Google Play y App Store?

    Nos encargamos nosotros, con tus cuentas de desarrollador: la app y la ficha en las tiendas son tuyas. Preparamos lo que piden Google y Apple y acompañamos la revisión, que tiene sus propios plazos y no depende de nosotros.

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